domingo, 4 de mayo de 2014

LOS MAYORES Y LA ECONOMÍA

Las canas revolucionan la economía española

“La demografía es destino”. Lo escribió hace más de 200 años el filósofo francés Auguste Comte. Nos advertía de que el futuro del ser humano vive ligado a su comportamiento como especie. Está anclado a sus nacimientos y defunciones. A la edad de su población. A sus movimientos. A la vida y, sobre todo, al discurrir del tiempo. La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística (INE) presentaba las proyecciones demográficas para España en la próxima década y esa fotografía positivada a cámara lenta nos revelóla imagen de una fuerte caída de la natalidad y un envejecimiento de la población, y por primera vez, desde la Guerra Civil, habrá más defunciones que nacimientos. Todos seremos más viejos. La esperanza de vida se irá alargando y en 2022 será de 87 años para las mujeres y 81,8 para los hombres. Son 2,5 y 1,9 años más que los que vivimos ahora. Y para entonces, en esta tierra habitada de pueblos distintos e historias diferentes, residirán 9,7 millones de personas mayores de 64 años, cerca de 1,5 millones más que en la actualidad. De ellas, 23.428, centenarias, el doble de las que sumamos hoy. Tesoros nacionales.
En un país en el que los minutos serán más largos para todos, los ancianos revolucionarán la economía. Es, quizá, la fuerza de cambio social más importante en la historia socioeconómica reciente de España desde que en los años setenta del siglo pasado se creara una clase media. “Es una situación comparable y, además, opuesta. Esa clase fue fruto del baby boom [nacidos entre 1957 y 1977], y ahora vivimos la situación contraria, quienes crecen son los ancianos y no los niños”, reflexiona Carlos Martín, economista experto en demografía de Comisiones Obreras (CC OO). Y alerta: “Una sociedad envejecida es una sociedad enferma”. ¿Será así? ¿Enfermamos?
La situación de envejecimiento de España “es irreversible, pero no es una catástrofe”. Esta es la primera frase que deja Antonio Abellán García, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y toda una referencia en estos asuntos. “Si desaparece la forma de pirámide de población y se convierte en un pilar, no es un fracaso. Hablamos de un éxito, ya que demuestra que no fallecen tantos niños, adultos o adolescentes”.En el fondo, “vivimos más porque vivimos mejor”, sintetiza. Lo cual no quiere decir que miremos hacia otro lado, pues las cifras nos amenazan. A partir de 2023, el proceso de envejecimiento del país se acelerará porque comienza la jubilación del baby boom. “Debemos ocuparnos intensamente de los temas de envejecimiento pero no tenemos que alarmarnos, ya que la alarma lleva a la sociedad por caminos equivocados”, matiza el investigador.

El comercio toma nota

Esas necesidades distintas ya se dejan sentir en los lineales del supermercado. La gran distribución ha interiorizado el profundo efecto que tiene el envejecimiento en los productos de consumo. ¿Cómo va a manejar una persona mayor esos enormes detergentes, lavavajillas o champús que pesan un quintal? “Los artículos serán livianos, más fáciles de abrir, con tipografías grandes, transportables con sencillez y acorde a las cantidades que consumen”, desgrana Víctor Mirabet, consejero delegado de la consultora Coleman CBX. “Es una revolución”.
La transformación ha empezado ya por ofrecer a los ancianos productos con ese componente bio o saludable. La consultora Nielsen se ha interesado por este tema y ha firmado un estudio, El mercado sénior, cada vez son más, en el que ha pedido la opinión a los mayores de 55 años. Ellos cuentan que cada vez consumen menos bebidas alcohólicas y más productos ricos en calcio. El trabajo también revela que el 90% ve casi todos los días la televisión, y el 67% sale a comprar más de una vez a la semana. Excelentes pistas para crear una estrategia de marketing.

Cuando el hogar es hostil a ciertas edades

Y junto a las finanzas, quizá sea el sector inmobiliario el que notará con más intensidad la nueva demografía. Cada vez encontramos más ancianos viviendo en soledad, y esa sensación de que la casa se cae encima, según dicen los sociólogos, aumentará cuando pase la crisis. Ahora se mitiga porque muchos hijos continúan viviendo en el hogar. Pero, con el tiempo, la casa dejará de estar encendida y la vivienda se verá que resulta inapropiada. Fallará el tamaño, los equipamientos, y para entonces, la incomodidad (enchufes fuera de altura, fregaderos y baños no adaptados, ni diseñados para adultos mayores; suelos que deslizan, carencia de ascensores, ausencia de insonorización...) resultará evidente. Esto facilita la entrada de una potente industria de la domótica y la rehabilitación. Tanto dentro como fuera del hogar.
“Será necesaria la rehabilitación integral de barrios enteros y no solo en el centro de la ciudad, sino también en la periferia, localidades que tienen un parque de viviendas muy antiguo que no cumple con las condiciones mínimas que necesitan las personas para vivir, muchas de ellas mayores”, prevé Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores.

viernes, 10 de enero de 2014

BEBER SIN SED, ES ENVEJECER SABIAMENTE



La hidratación mejora el ánimo y la función cognitiva de los mayores.

Los mayores beben poco, mucho menos de lo que su organismo precisa. La sensación de sed es un mecanismo que apenas les funciona. Sufrir deshidratación no solo les causa importantes daños físicos, también afecta a la función cognitiva y, lo que es más novedoso, a su estado de ánimo

EFE/Michael ReyndsEFE/Michael Reynds
Un estudio presentado en el I Congreso Internacional de Hidratación, organizado por Coca-Cola recientemente en Madrid, ha constatado que los ancianos con mayor nivel de deshidratación presentaban peor estado de ánimo y depresión.
Esta investigación -realizada por los departamentos de Nutrición y Análisis Químicos de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense y la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Alfonso X, de Madrid- tomó como muestra a 176 personas de 65 a 90 años de una residencia de mayores de la capital española.
Mediante un método de control de la ingesta de líquido durante varios días y un test de depresión geriátrica se concluyó que los ancianos con un niveles bajos de hidratación sufrían peor estado de ánimo (un 43,7 por ciento tenían depresión) que aquellos que consumían mayores dosis de líquido que, además, presentan mejores funciones cognitivas.
La catedrática de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, Rosa Ortega-Anta, una de las coordinadoras del estudio, explica la importancia de la hidratación en el cuerpo humano ya que todos los procesos orgánicos se producen en el medio acuoso, incluido el funcionamiento del sistema nervioso.
“Pero el mayor es vulnerable, es un individuo que ha ido perdiendo líquido. El anciano tiene menos agua que el adulto y el adulto que el niño”, señala la catedrática. El agua es el principal nutriente del cuerpo humano y está presente en un 60% del peso, un 80% en los recién nacidos.

Cuidado con la deshidratación leve

La hidratación mejora el estado de ánimo y cognitivo de los mayores
EFE/Domenech Castelló
Los problemas físicos no empiezan con una falta de líquido elevada (a partir del 8/10% hay riesgo de muerte) , sino que la deshidratación ligera (1/2%) ya puede afectar al rendimiento, a la memoria, a la coordinación motora y provocar fatiga.
Esto es más peligroso si el que sufre esa deshidratación leve es un anciano que no pone remedio.
Si el mayor no bebe regularmente puede alterar todos sus procesos fisiológicos, desde el sistema circulatorio, vascular, el cerebro, los riñones…
Una deshidratación ligera, que puede pasar desapercibida, es capaz de alterar la función cognitiva provocando incluso riesgo de sufrir accidentes con consecuencias nefastas para una persona mayor.
“Necesitan estar bien hidratados para estar bien despiertos”, resalta Rosa Ortega-Anta.

¿Por qué los mayores beben poco?

Otros estudios reflejan que el anciano que vive en residencias ingiere menos líquido que el que está en casa, “que ya de por sí bebe poco”, apunta la catedrática.
Hay factores que influyen en la menor ingesta de líquido como el hecho de no sentir la sed. “A los ancianos se les atrofia el centro de la sed, al igual que se les atrofia, por ejemplo, las papilas gustativas”, explica la jefe del Servicio de Endocrinología de la Fundación Jiménez Díaz, Pilar Riobó.
la hidratación mejora el estado de ánimo y cognitivo de los mayores
EFE/J.C.Hidalgo
Este trastorno se conoce como hipodipsia y suele estar relacionado con una disminución de la neurona u osmorreceptor de la sed en el hipotálamo. Es un mecanismo que incluso no funciona del todo bien en adultos, a veces cuando sentimos sed ya estamos algo deshidratados.
“Los ancianos presumen de que no necesitan beber y sí lo necesitan, hay que estar encima de ellos ofreciéndoles líquido regularmente”, señala Pilar Riobó, quien indica que la sequedad de la piel y los ojos hundidos son síntomas físicos de deshidratación, así como el color oscuro de la orina.
Pero también influye en el anciano el miedo a la incontinencia urinaria, el temor a levantarse de noche al servicio y sentir molestias o dolores. “Cuanto más mayor, más problema con el líquido por miedo a tener que moverse”, señala la catedrática Rosa Ortega.
La disfagia o problema para tragar es otro aspecto que les disuade a la hora de beber. Tienen miedo a atragantarse. En muchas ocasiones les resulta más complicado tragar líquidos que semilíquidos, como purés o yogures.
Los especialistas recomiendan estar más pendientes de que los ancianos consuman las dosis recomendadas (las mismas que para un adulto, 2 litros las mujeres y 2,5 litros los hombres tanto de agua como sopas, consomés, leche o infusiones) que esperar a que tengan sed y lo pidan porque es posible que pasen horas y no sientan la necesidad de beber.

http://www.efesalud.com/noticias/la-hidratacion-mejora-el-animo-y-la-funcion-cognitiva-de-los-mayores/

martes, 7 de enero de 2014

CUIDAR...... ESENCIA DE LA ENFERMERIA


Reflexiones de una enfermera sobre como cuidar desde el Modelo de Atención Centrado en la Persona

 
diciembre 30, 2013
Cuidar…, esencia de la enfermería.
Cuando hablamos de cuidar, las enfermeras lo hacemos con una visión holística de la persona, garantizando el bienestar físico, psíquico y social del individuo, la familia y la comunidad. Y esto lo hacemos no solo con el manejo y conocimiento de técnicas y planes de cuidados en la curación, promoción y prevención de la salud, en lo que somos diestras, sino también ayudando al otro a crecer y a realizarse, a afrontar las dificultades propias de la vida de forma capaz y comprometida desde diferentes marcos teóricos que nos orientan en esta tarea.
 
Si hablamos del modelo de atención centrado en la persona mayor, desde enfermería hablamos de esto, de promover mejoras en el ámbito de la salud que influyan sobre la calidad de vida y el bienestar de la persona, respetando en todo momento sus derechos, dignidad, intereses y preferencias y haciéndole participe y persona activa en la planificación y ejecución de sus cuidados, no solo con la finalidad de curar en la enfermedad, sino también con la idea de promover buenos hábitos y estilos de vida así como en la prevención de enfermedades y/o complicaciones en aquellas personas con enfermedades crónicas.
Una herramienta muy valiosa que nos aporta este modelo es así mismo, el mayor conocimiento de las personas, ya que solo conociéndolas bien podemos entender que es para ellas estar y sentirse bien cuidadas y de esta manera podemos hacerlo desde su percepción de la salud y desde los propios intereses de la persona atendida, garantizando así mismo unos cuidados de calidad en todas las dimensiones de la persona.
Pero esto no se queda ahí, ya que la intervención de enfermería va más allá, porque la enfermera es la proveedora de formación e información a las personas que cuidan, tanto a los cuidadores informales, como a los profesionales de atención directa que atienden a las personas en unidades o centros residenciales de todos aquellos aspectos encaminados a favorecer un estado optimo de salud, bienestar y calidad de vida de las personas cuidadas, así como de las suyas propias, ya que es muy difícil cuidar con criterios de calidad si uno no sabe cuidarse a si mismo.
Por otro lado, cuando nos hablan del modelo, se pueden generar desconfianza por parte de algunos profesionales de las salud que entienden que se pueden correr riesgos por respetar las decisiones de las propias personas o dejar en manos de los cuidadores de atención directa algunas decisiones que entienden como propias, y nada más lejos de la realidad. Es aquí donde el profesional enfermero puede desarrollar una amplia labor como docente y formador para una adecuada provisión de cuidados, explicando muy bien donde están los límites y desarrollando al máximo las capacidades para el cuidado y el auto cuidado de las personas que atienden y que son atendidas.
El profesional de enfermería debe por tanto mantener una actitud crítica y reflexiva frente a la realidad de las personas y sus derechos, garantizando así la aplicación de cuidados con calidad y sensibilidad, ayudando a generar, junto al resto del equipo multidisciplinar que participa en la atención, (cuidadores, psicólogos, psicólogos, terapeutas ocupacionales.), el impacto necesario para generar el cambio en el modelo de cuidado a las personas mayores, ya que todos somos herramientas indispensables centros de este modelo.
“Para curar hay que conocer la enfermedad, para cuidar hay que conocer a la persona” (Nájera)
Nerea Suárez Pérez de Eulate. Enfermera.
Directora del Centro Argixao

domingo, 15 de diciembre de 2013

LO PRIMERO, LA FAMILIA

 
 Los grandes geriátricos se van de la Comunidad por los privilegios a los Cotino
  • Lamentan que el Consell beneficie a las residencias que impulso

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2013/12/15/52adde6b61fd3daa5c8b4598.html

La desesperada situación que vive el sector de los geriátricos en la Comunidad Valenciana ha provocado una espantada generalizada. Varios grupos de residencias grandes de ámbito nacional han recibido la consigna de paralizar sus inversiones e ir abandonando centros porque ya han dejado de ser rentables.
Los impagos de la Conselleria de Bienestar Social -superan los 110 millones de euros- impiden ya que muchas empresas paguen las nóminas de sus trabajadores pero también que otras hayan empezado a cerrar centros. Sin embargo, la principal queja de los proveedores de servicios geriátricos se basa en el modelo consolidado por el actual presidente de las Cortes Valencianas, Juan Cotino, durante su etapa de conseller de Bienestar Social.
Fue entonces cuando el político de Xirivella dictó varias órdenes para beneficiar a las residencias que en ese momento pertenecían a su sobrino, Vicente Cotino Escrivá, que establecería una fórmula que generó un agravio comparativo con el resto del sector social porque les concertaba más plazas y luego les aumentaba el beneficio que obtenían por cada plaza.
Este escenario empresarial orquestado por Cotino ha desvanecido cualquier esperanza de negocio para el resto de geriátricos que se plantean salir de la Comunidad.

domingo, 3 de noviembre de 2013

¿EL IMSERSO COMO ARMA POLÍTICA?

 
El Gobierno reduce el 20% de plazas del Imserso,
el doble que a Baleares
 
Este invierno habrá menos jubilados disfrutando de unas minivacaciones a precio de saldo en los destinos turísticos valencianos. El Gobierno reducirá el 20% de las plazas previstas para la Comunidad Valenciana, mientras que en otras comunidades turísticas, como Baleares, el recorte apenas será de un 10%.
En la temporada 2012-13 en la Comunidad Valenciana se pasó de 224.723 a 185.141 plazas, según consta en una contestación por escrito del Gobierno a los diputados socialistas, Rosa Aguilar y Herick Campos. Este año, que se destinará el mismo presupuesto, el número de turistas será muy similar
Todo el texto en el enlace:

domingo, 21 de julio de 2013

2 INSTANTES DE UNA VIDA


LAS 3 FORMAS DE MORIR   VS    LAS 3 FORMAS DE VIVIR



Se juntan un cardiólogo, dos neurólogos, una  oncóloga y ......
 
un experto en envejecimiento;
 
 
 y...... ocurre que se ponen de acuerdo.
 
 
 No es un chiste.
 
La jornada, por cierto, se llamaba Controversias sobre el envejecimiento. Fue un diagnóstico equivocado: lo único que no hubo fueron controversias
 

viernes, 19 de julio de 2013

LAS 9 CLASES DEL ENVEJECIMIENTO


 
 
¿CÓMO NOS VERÁN A NOSOTR@S 

 
 

Científicos españoles proponen los indicadores sobre los que actuar para prolongar la vida y prevenir el cáncer y destierran mitos como el que los antioxidantes rejuvenecen
¿Comer poco prolonga la vida? ¿Y atiborrarse de vino y antioxidantes? ¿o vivir sin calefacción? Hoy existen más de 300 teorías científicas que intentan explicar cómo se produce el envejecimiento humano. Nunca como hasta ahora la ciencia había dedicado tanto esfuerzo a luchar contra un destino ineludible. El objetivo no es otro que hallar la fórmula mágica que nos permita en un futuro, más o menos próximo, vivir más y hacerlo en mejor estado. Quizá con arrugas y canas, pero manteniendo alejadas enfermedades como el cáncer, el alzhéimer o los trastornos cardiovasculares. El primer paso para descubrirlo es identificar las auténticas señales que marcan este proceso y un grupo de científicos españoles, en colaboración con otros dos centros europeos, lo ha hecho por primera vez con una mirada integradora. El resultado de este trabajo es la descripción de nueve claves en el envejecimiento de un organismo que se publican en la revista «Cell».
Se trata de una revisión exhaustiva en la que ya no se muestran teorías sino evidencias científicas. El estudio separa el grano de la paja y acaba con mitos como el de que los antioxidantes puedan ser una terapia rejuvenecedora o los resultados contradictorios de la restricción calórica para alargar la vida. También muestra el camino para poner en marcha nuevas terapias que retrasen el envejecimiento de tejidos y órganos y señala dónde se puede conseguir mejores resultados. En el estudio han participado Carlos López-Otín, de la Universidad de Oviedo; María Blasco y Manuel Serrano del CNIO; Linda Partridge, del Instituto Max Planck y Guido Kroemer de la Universidad Descartes de París.
ABC, de la mano de los autores españoles, explica los nueve mecanismos moleculares sobre los que se puede actuar.
1. Daños en el ADN
Los defectos que acumulan los genes a lo largo del tiempo, por causas internas y externas, son uno de los causantes primarios del envejecimiento y también de la aparición de tumores, salvo en los de carácter familiar. El envejecimiento resulta de la acumulación de daño en el ADN a lo largo de la vida y ese proceso es también lo que origina el cáncer, la diabetes, las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y los problemas cardiovasculares. «El cáncer y el envejecimiento pueden compartir un origen común, son dos manifestaciones diferentes del mismo proceso», asegura María Blasco, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
2. Acortamiento de los telómeros
Aquí, el tamaño importa y mucho. Cuanto más cortos sean los capuchones que protegen los extemos de los cromosomas, más riesgo se tiene de padecer un cáncer y de sufrir los efectos del envejecimiento. ¿Qué podemos hacer para favorecer su longitud? Las recetas son conocidas, aunque poco practicadas, explican Blasco y Manuel Serrano: «No fumar, no beber alcohol, tener una dieta rica y equilibrada, hacer ejercicio moderado y mantener una vida social y emocional satisfactoria. Todos estos hábitos de vida se han descrito como efectos correctores de algunas de las marcas primarias, como es el acortamiento de los telómeros».
3. El efecto del entorno en nuestro genoma
El ADN no es inmutable y sufre los efectos de nuestros hábitos de vida y exposición al ambiente, desde los efectos en la radiación solar y el tabaco a los daños por una mala alimentación. También es considerada una marca primaria del envejecimiento, dentro de la jerarquía que han establecido los investigadores.
4. Problemas para eliminar proteínas defectuosas
El término técnico es pérdida de proteostasis. Se produce cuando el órganismo pierde la capacidad para eliminar proteínas defectuosas. Al acumularse causan patologías, como el alzhéimer por ejemplo. En esta enfermedad, las neuronas mueren porque se forman placas de una proteína que debía haberse eliminado. También es una marca «primaria» sobre las que se tendrían más efectos los tratamientos antienvejecimiento. «Pero, seguramente será obligatorio actuar de una forma más global, esperando que intervenciones sobre una sola de las nueve alteraciones tengan impacto positivo sobre las otras», señala Carlos López-Otín, de la Universidad de Oviedo.
5. Senescencia celular
El estudio muestran respuestas del organismo que pese a ser positivos e intentar corregir los daños en el organismo pueden volverse en su contra. Este es el caso de la senescencia celular. Cuando las células acumulan muchos defectos, dejan de dividirse. Este mecanismo previene el cáncer, pero si es excesivo produce envejecimiento.
6. El difícil equilibrio de los nutrientes y los antioxidantes
Comer poco es, por el momento la única intervención que extiende la longevidad en modelos animales. «En primates los datos son menos claros respecto a la extensión de la longevidad por restricción calórica pero son unívocos en cuanto a una cierta protección frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Los estudios en humanos están actualmente en marcha y todavía falta tiempo para que se conozcan los resultados», apunta López-Otín. La restricción calórica funciona, pero en su justa medida. La malnutrición crónica puede tener efectos dramáticos. En el equilibrio está la virtud. No se trata tanto de calorías como de nutrientes más adecuados. María Blasco y Serrano añaden: «Los efectos de la restricción también pueden ser positivos o negativos dependiendo del bagaje genético del individuo».
7. Antioxidantes, ¿un mito?
Como la restricción calórica, en su justa medida, según el investigador de la Universidad de Oviedo. «Es cierto que se ha demostrado que los radicales libres desencadenan funciones protectoras en nuestro organismo por lo que su anulación indiscriminada e inadecuada mediante antioxidantes puede tener efectos colaterales desagradables. Eso no impide que dosis adecuadas y en los momentos apropiados de productos antioxidantes muy bien contrastados científicamente puedan tener algún beneficio».
8. Disfunción mitocondrial e inflamación crónica
El mal funcionamiento de las baterías de las células (disfunción mitocondrial) está relacionado con enfermedades como el alzhéimer. Los errores en la comunicación intercelular también desembocan en inflamación crónica, vinculado al cáncer y a las enfermedades cardiovasculares. Hallar un tratamiento que corrija las alteraciones metabólicas y las disfunciones mitocondriales se ve hoy como uno de los objetivos más alcanzables en un futuro cercano.
9. Agotamiento de células madre en los tejidos
Sin células madre con capacidad regeneradora, los tejidos y órganos humanos envejececen. De ahí el valor de las células madre y su potencial uso en terapias reparadoras.