Un espacio donde compartir alternativas de futuro en la atención a nuestros mayores, y con el tiempo para nosotr@s mism@s
jueves, 19 de marzo de 2015
domingo, 15 de febrero de 2015
SÉNECA vs DEPENDENCIA: UNA SOLUCIÓN LEGAL
Cabe preguntarse:
* ¿Cuál es la tasa de suicidios en mayores de 75 años?
* ¿Cuál es la tasa de suicidios en hombres mayores que precisan ayudas para las actividades básicas?
¿QUIERES SABER MÁS?
lunes, 19 de enero de 2015
jueves, 8 de enero de 2015
MUERTOS A LA ESPERA DE AYUDAS
Mientras la lista de espera de la dependencia ha
descendido de forma notable (de 305.941 personas en diciembre de 2011 a 167.869
a finales de noviembre de 2014), los beneficiarios que disfrutan de su
prestación no han aumentado, sino que se han reducido en 9.274 personas este
mismo periodo. Es decir, si hay menos gente esperando a recibir ayudas no es
porque se esté agilizando la incorporación de nuevos beneficiarios, ya que,
también retroceden.
¿A qué se debe entonces la enorme reducción de esta
bolsa? La Asociación de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales lo tiene
claro: fundamentalmente a los miles que han muerto atrapados en la maraña
administrativa que precede al acceso a las ayudas. Un análisis elaborado por
esta entidad calcula que desde diciembre de 2011 hasta noviembre de 2014 han
fallecido 117.000 personas aguardando la prestación a la que tenían derecho.
Por ello, para el presidente de esta entidad, José Manuel Ramírez, no es ningún
éxito la reducción de la lista de espera de la que presume el Ministerio:
"Es un dato para la vergüenza que se manipula torticeramente en un intento
desesperado por vender una gestión eficiente".
Para el Ministerio este cálculo es exagerado, aunque
no ofrece datos oficiales sobre fallecidos en lista de espera. “Estamos
estudiando estos datos, de momento podemos decir que entre el 70% y el 72% de
las bajas que se producen ya recibían prestación, esto no se corresponde con
100.000 fallecidos”, explica el director del Imserso, César Antón.
Lo cierto es que apenas hay datos oficiales sobre el
drama de las personas que mueren a la espera de ayudas. Y los que existen son
muy parciales. Como los trasladados en noviembre por la consejera catalana de
Bienestar Social, Neus Munté. En una respuesta parlamentaria manifestó que, solo
en el municipio de Barcelona, desde enero de 2007 han muerto 10.704 ciudadanos
reconocidos como dependientes que no llegaron a tener ayudas.
martes, 25 de noviembre de 2014
PRESCRIPCIÓN SOCIAL: BUENO-BONITO-BARATO
La ‘prescripción social’: recetas realizadas por médicos y enfermeras con actividades sociales para los pacientes
Cataluña y más concretamente Tarragona, se preparan para suministrar a los pacientes que salgan de la consulta médica o enfermera una serie de recetas con un fin especial. Se trata del proyecto denominado ‘prescripción social’, desarrollado a partir de recetas que fomentan una serie de actividades en las que se podrán construir nuevas relaciones sociales. Esta iniciativa echará a andar en cuatro centros de atención primaria de la ciudad: Bonavista, Muralles, La Granja y Tàrraco, en colaboración con el Ayuntamiento.
Joan Colom , subdirector general de Prevenció, Drogodependències i Salut Mental de Catalunya, impulsor de la iniciativa, explica que el programa está dirigido especialmente a personas con síntomas de depresión o ansiedad leves, pacientes hiperfrecuentadores (más de 12 visitas al año) y, en general, personas en riesgo de aislamiento social. En este grupo el perfil puede ser muy variado, desde padres o madres solteros hasta viudos, personas con alguna discapacidad o inmigrantes que no cuentan con una red de relaciones.
Al detectarse si algún paciente sufre estas características, el caso lo lleva el trabajador social, el cual le propondrá un catálogo con una serie de actividades disponibles, ya sea ocio, deporte, eventos culturales o solidarios, talleres de memoria y actividades musicales, entre otras, considerando las relaciones sociales como claves para conseguir tener una buena salud física y mental, teniendo a su vez una mejor respuesta cognitiva.
Los pacientes que sufren de aislamiento social deben tener un riguroso control a la hora de consumir ciertos tipos de medicamentos. Por otra parte, es aconsejable que aumenten su resiliencia, la capacidad de hacer frente a los problemas de cada día. Además, aumentan sus redes sociales de protección, esa certeza de saber que no están solas frente a los problemas.
Cabe destacar que las actividades no supondrán ningún coste económico. Lo único que se le pide al paciente es el tiempo necesario para poder realizarlas de la mejor forma posible, además de un compromiso por parte del personal sanitario que le ayude a desarrollar el trabajo con motivación y dedicación por las dos partes.
El proyecto se irá ampliando a medida que los resultados sean positivos
Se espera un gran éxito con esta iniciativa, y por eso, se pretende seguir ampliando el proyecto de forma progresiva al resto de Cataluña. Dentro de medio año se realizará una primera evaluación que mostrará los primeros resultados, aunque todo hace indicar que, gracias a los antecedentes conocidos en Inglaterra o Escocia, la garantía de éxito está asegurada.
jueves, 11 de septiembre de 2014
SOSTENER LA FINANCIACIÓN DE LA DEPENDENCIA
EL DINERO PARA LA DEPENDENCIA SE CONGELA A PESAR DE LA INTERMINABLE LISTA DE ESPERA
El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) es a día de hoy sostenible y estable gracias a las reformas emprendidas por el Ejecutivo han asegurado fuentes del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad…”; http://bit.ly/VUxnqC .
La verdad es que no me extraña, porque si reflexionamos un poco en cómo se financia la dependencia en España, nos encontramos con un muy notable retroceso en la financiación estatal del sistema de ayudas. De soportar el 40% del coste del sistema en 2009, el Ministerio ha pasado a hacerse cargo del 19% en 2013. En este periodo, la aportación de las CCAA, ha crecido del 50,8% al 62%, y el copago de los usuarios casi se ha duplicado. Resulta, por tanto,evidente que la aportación estatal ha ido menguando proporcionalmente al incremento del copago, recayendo la mayor parte del esfuerzo en las autonomías que en la mayoría de los casos sino “tienen, no ayudan”; lo que revierte en que al final todo recae en el propio dependiente. Por eso se puede afirmar que es sostenible, y estable, (“mea culpa”, lo digo con ironía).
Mientras un número ingente de dependientes (más de 184.000) sigue sin poder acceder a las prestaciones a pesar de tener el derecho reconocido, y el número de beneficiarios se encuentra en claro retroceso, el Gobierno apuesta por dejar la situación como está y congelar el presupuesto para estos fondos en 2014.
La partida destinada a las CCAA en el anteproyecto de presupuestos para el año, es decir, la cuota que le corresponde pagar al Gobierno por los dependientes, es la misma que la registrada en las cuentas de 2013. El dinero reservado para el nivel mínimo de protección –tal y como se conoce a la parte del coste de dependencia que corresponde al Estado por dependiente registrado— asciende a 1.087.179.320 euros en 2014 y, oficialmente, es igual al presupuesto inicial del año 2013.
Oficialmente porque, en realidad, esta cantidad será ligeramente inferior. El Ministerio de Sanidad ha detraído un 0,1% (1.097.270 euros) para hacer frente a deudas pendientes correspondientes a las ayudas estatales a la dependencia de este ejercicio que hayan quedado por saldar con las CCAA.
Si en lugar de comparar con 2013, abrimos este escenario, y se toma como referencia las cuentas de 2012, las diferencias son sensiblemente mayores. Respecto a entonces, el recorte en el nivel mínimo es del 15%. Pero, además, en este año se eliminó otra partida estatal destinada a las CCAA, el llamado nivel acordado, que ascendía a 283 millones de euros, que las regiones ya no han vuelto a recuperar.
El inmovilismo presupuestario de la partida de 2014 refleja la poca confianza que tiene el Ministerio de que las distintas Administraciones autonómicas avancen en la gestión de la ley, en pleno retroceso. Las autonomías son las responsables de incorporar a los nuevos usuarios. El coste de cada nuevo beneficiario se reparte entre el copago al que puede estar sujeta la ayuda, la aportación de la comunidad autónoma y la del Estado (el nivel mínimo que reflejan los presupuestos). La asfixia financiera de buena parte de las autonomías está provocando un retraso en la concesión de ayudas, hasta el punto de que, como reflejan los datos oficiales, los beneficiarios de la dependencia en España van a menos.
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